Testimonio de Pentecostés

Me apunté a la Vigilia de Pentecostés de este año y llevaba varios días con pocas ganas de ir, cuando esto me ocurre, ya se que va a ser algo muy bueno. Al llegar a la Parroquia, nada más entrar sentí un gozo muy grande en mi corazón. Las palabras de conocimiento que me dieron en la Efusión del Espíritu Santo, justo eran las que necesitaba, el Señor siempre es grande y el Espíritu Santo es verdaderamente el Consolador porque te llena de Él y te hace sentir su amor, un hijo de Dios amado. He salido con una paz muy grande en mi corazón, algo que necesitaba, y con un gozo extremo en mi interior, sintiéndome muy amado por el Señor y con certeza de que soy importante para Él. No es un testimonio de grandes signos, pero para mí, ha sido justo lo que necesitaba, saberme amado, saber que soy importante para Él, que le importo, que le importan mis problemas y mi vida. Gracias Señor por tu maravillosa misericordia para conmigo, sin Él no soy nada, con Él lo soy todo. Gracias P. Salva y resto de sacerdotes y a la Comunidad por ser dóciles instrumentos del Señor.

Gloria a ti Señor. Hazme dócil a tu voluntad