No pude parar de llorar de gozo

TESTIMONIO #152

Hola:

Soy un chico que asistió desde Madrid al retiro de abril «Perdón y Misericordia» en Torrent (Valencia).

Antes del retiro, después de una experiencia de 7 años como laico consagrado (en un movimiento), fui seminarista 6 años en Madrid, y en el 2018 (a pocos meses de mi ordenación sacerdotal), salí del seminario y abandoné mi camino al sacerdocio. En estos últimos años, desde el 2018, aunque trataba de frecuentar los sacramentos y vivir mi vida conforme a la moral cristiana, mi relación con Dios, especialmente en la oración, era distante, árida, cuando no, inexistente.

En el retiro, desde el comienzo, sentí fuertemente como ese nudo afectivo terminaba de deshacerse y desaparecer. No recuerdo haber experimentado tantas mociones del Espíritu, tan intensas y en tan poco tiempo, de manera continuada, al tiempo que sentía una paz y sosiego inmensos, a pesar de las cosas sorprendentes, que sucedían a mi alrededor, durante el retiro. No pude parar de llorar de gozo y maravillarme por todo lo que sucedía dentro y fuera de mí.

Lo mejor de todo, es que estas mociones y esta paz y sosiego, se ha venido prolongando en estos días, como un rumiar espiritual, en mi oración y en algunos momentos, durante el día.

Doy gracias a los organizadores de este retiro, a los asistentes (personas que me acompañaron y con los que compartí experiencias) y al Señor, por haber predispuesto todo para poder asistir. Y espero seguir creciendo en esta nueva relación y experiencia, con el Dios que vive y habita en medio nuestro.

Un saludo y gracias de corazón.