Jesús se hizo presente

TESTIMONIO #104

Gracias, Señor, por el gran regalo del retiro de sanación, «Perdón y misericordia», que acabo de realizar con el padre Salvador y todo su equipo. Agradecer tantos detalles, tan cuidada y amorosa atención, las charlas combinando con gran acierto la parte psicológica y la espiritual, la música en total armonía con la palabra, la oración, alabanza y ambiente de fe en que se hacía presente el Espíritu Santo, la colaboración de sacerdotes y laicos.

Han sido varios los momentos sanadores y voy a citar dos. Por una parte, la oración del seno materno ante el Santísimo, me ha llevado a sentir un inmenso amor, comprensión y ternura por mis padres. Especialmente con mi madre. Reconocer su miedo, su angustia y soledad, aún más patente a partir del quinto mes. Soy el quinto embarazo, tras tres que sin explicación aparente, murieron poco antes de nacer y un cuarto con muchos problemas en el momento del nacimiento. Al vivenciar de nuevo el momento del nacimiento en que, ante mi asombro no era capaz de levantarme, buscaba a Jesús, que el padre Salva dijo estaba presente en todos los partos, y no lo veía. Ahí me llegó la necesidad de que naciera por cesárea. Jesús se hizo presente en el abrazo que me envolvía de amor y ternura de la compañera que acudió a levantarme. En las muchas oraciones que mi madre le imploró, la Virgen acompañó en todo momento con su atenta intercesión de Madre y todo eso hizo posible que naciera viva.

Completando lo anterior, en la sanación del árbol genealógico, viví, sintiendo presente a toda la familia, ese funeral que en su momento no tuvieron los niños nacidos muertos y que tanto dolor provocaba en mis padres. Ahora un gran Amor reconciliaba y acogía a todos en el marco incomparable de las oraciones y la Cruz del Valle. ¡Gloria al Señor!

Begoña.