Es Posible Caminar Sin Dolor: Permanecer en el Amor de Dios y el Descanso del Espíritu.

Llevaba meses arrastrando una crisis emocional y espiritual bastante complicada que debido a un estrés sostenido, como es normal, el cuerpo comienza también a sufrir los estragos de situaciones no resueltas pues el caos se hace más difícil de llevar. Descubro el contenido del Padre Salvador en Instagram en el que explica la gran oportunidad que es sanar nuestra identidad en Cristo, sentí como si se estuviera dando respuesta a una necesidad muy profunda y en cuanto publican la fecha del retiro me inscribo.

Una vez en el retiro, inicia bajo la Guía del Espíritu Santo el viaje de ida y vuelta hacia las profundidades de mi ser. La experiencia del niño interior, la del vientre materno, la renuncia y, la de sanación física, me acercaron muchísimo a identificar mi verdad y mis necesidades reales. Fue una descontractura en el alma, sin duda; no me esperaba encontrarme con tantas cosas… certezas, respuestas, invitaciones en medio del Amor de Dios que me llenaron de paz, de consuelo, aunque también me sacudieron y lo más notable fue que durante la oración de sanación física tuve la bendición que el dolor a causa de un quiste en el pie, desapareciera y hoy, varias semanas después el quiste ha perdido su gran tamaño, cada día está más pequeño y he vuelto a caminar sin dolor. La felicidad poder hacer largas caminatas con mi hija de cuatro años. Aún tengo quebrantos de salud pero poco a poco, confiando en que todo tiene un Orden en Dios, se irán resolviendo. Creo que si todo lo pudiera resumir en una frase, sería esa: es posible caminar sin dolor si decides permaneces en el Amor de Dios quien me permitió también vivir una de las experiencias más bonitas que fue el descanso en el espíritu… nunca en mis 38 años había sentido tanta paz, tanto descanso estando consciente es que no cabe duda que promete mucho el mantenerte firme en Dios o al menos no rendirte al intentarlo.

Durante el fin de semana, estuvimos muy bien cuidados y algo que llamó mucho mi atención fue a parte del equipo de oración que acompañaba todo el tiempo fue ver a un Sacerdote trabajar de la mano con un psicólogo por la sanación de tantas personas. Me dio la sensación de verdad, de responsabilidad y lo agradezco profundamente porque allí vamos llenos de heridas, con una esperanza inmensa de encontrar un camino y gracias Dios así fue.

En resumen, volvería. Espero que en la Voluntad de Dios esté el poder asistir al retiro 2, 3, 4, etc. porque sí quiero. Hay cosas que suceden ahí de inmediato y otras que te llevas en la mochila para trabajarlas fuera y sin duda, será mucho más fácil si nutrimos nuestra fe y acudimos al consejo por un confesor o director espiritual que te enseñe a escuchar y seguir la voz de Dios.
Gracias.