No tengo palabras para expresar mi gratitud

TESTIMONIO #055

Estoy emocionada por este retiro, es el primero que vivo con el padre Salva.

No tengo palabras para expresar mi gratitud por todo, desde la acogida con los sobres, la pulsera, el bombón, la amabilidad de las chicas de la mesa y de quienes nos llevaron a las habitaciones, la almohada de la Virgen. Los detalles de cada día, las chuches. La sonrisa y alegría de los servidores. Siendo lo más grande el amor que transmitían lo que tocó mi corazón dolido y rechazado.

Las dinámicas de las profecías me hicieron ver que sí valgo para algo y que puedo ayudar a otros. Esto me encantó.

Muchas gracias.

Todos sois especiales, aunque me sentí muy cuidada por dos mujeres en quienes vi mucha caridad y amor, son: Sonsoles y Adriana. Las destaco porque me impactó cómo acogieron a Rosa y a mí misma. Siempre me he sentido rechazada y ellas me dieron todo su amor y palabras que entraron en lo profundo de las oscuridades de mi alma. Me he sorprendido al entrar en esta página y leer los testimonios de Adriana. No quiero imitarle, pero ya me gustaría tener ese don de palabra y de escritura que ella tiene. Llega a la gente. Son dos hermanas muy especiales.

Muchas gracias.

Bendiciones.

La Paz.