Todo lo que el Espíritu Santo quiere hacer en ti

TESTIMONIO #058

¡Hola a todos!

Este era el segundo retiro al que iba con el padre Salva. El primero fue en Fátima, pero de allí me fui con mucho sentimiento de frustración, pues no conseguí «dejar la cabeza en la habitación» para abrir el corazón.

Soy una persona muy racional y llevaba un tiempo de sequía en cuanto a la fe. Sin embargo, después de estar años así, puedo decir que he vuelto a «flipar» viendo los carismas y los dones que el Espíritu Santo te puede dar y todo lo que quiere hacer en ti. Esto me llenó de alegría el corazón porque volví a la experiencia del Amor de Dios.

Desde el minuto cero recibí palabras, y las que más me ayudaron fue el hecho de saber que yo era un foco de luz en mi trabajo (soy Educadora Social y trabajo en un piso de acogida para personas privadas de libertad). Frecuento mucho la cárcel y veo muchos sufrimientos que se escapan de mis manos. Pero el hecho de que una mujer me dijera que yo iba a ser ese foco de luz en mi trabajo, para mí fue un consuelo. Al igual que ver que Dios también me ha regalado dones que puedo poner al servicio de los demás, que puedo ser un instrumento suyo.

Por otra parte, otra mujer me dijo que yo era importante para Dios y que Él tenía un designio para mí que me iba a revelar. Escuchar estas palabras también fue muy sanador, pues considero que es muy importante saber «para qué vives, cuál es tu misión en la Tierra».

Podría testimoniar y decir muchas cosas más, pero no me quiero alargar. Sólo decir que ¡gracias por tanto! Vuelvo a casa muy feliz y contenta de empezar a ver lo que Dios puede obrar en y a través de mí.

Lucía Escrivá.