Quiero dar testimonio de que la palabra de conocimiento que le llegó al padre Salvador durante el retiro era para mi.
En ella se hablaba De Dios que consolaba en la soledad de la noche a un hombre que lloraba y le ponía la mano en el hombro. Yo he sentido esa Mano algunas veces últimamente en esos momentos incluso poniendo mi mano en mi hombro para tocar la Suya en una ocasión.
Como confirmación debo añadir que una persona que conocí en el retiro y sin haber comentado con ella estos momentos de vulnerabilidad se dirigió a mi diciendo que creía que era para mi.
Otra confirmación es que se aludió a un pasaje de Josué y aunque no fuera el mismo, a mi me salió, al entregar la renuncia, un pasaje de Josué. Y esa renuncia si tenía que ver con la palabra de conocimiento.
Gloria a Dios!
